Carta a mi primer amor
Llegaste a mi vida como el sueño inesperado, sorprendente, sugestivo; con la fuerza de los días espléndidos de un verano. […]
Llegaste a mi vida como el sueño inesperado, sorprendente, sugestivo; con la fuerza de los días espléndidos de un verano. […]
Esta es una historia de más de ochenta años, que fue escribiéndose a lo largo de una vida sobre el
Camino por tus calles empedradas vistiéndome del hombre que te quiere. Son tantos los poemas que sugieres que mi pluma
En no pocas ocasiones me vi sumido en la titánica y desesperada labor de golpear puerta tras
“Despunta el alba el amanecer sobre el rio, cuyas aguas turbias reflejan los primeros rayos del sol sobre la superficie.
A duras penas fui intentando superar la etapa más cruel que nos presenta la vida. Dios sabe cuánto he luchado,
Los templados músculos de hierro, dormitan, flácidos, expuestos, sometidos al arrullo del descanso. Los oídos, atentos; el instinto, intacto. Nació